
Nanaquë pintó en una cueva donde por herir sin querer a un jabalí, está retenida… ¿retenida o retenido? Como no tenemos certeza de que nuestros antepasados pintores fueran hombres o mujeres, este libro está escrito sin género pudiéndose leer tanto en femenino como en masculino.
Las imágenes recrean las técnicas de arte rupestre, como el soplado o pintura dactilar.
Nanaquë pertenecía a un clan grande, quizás el más fuerte, posiblemente el más numeroso de ese momento en aquel territorio.
Esperó y, mientras esperaba, dibujó en las paredes lo que más temía y lo que más deseaba.
Cuando llegó al abrigo del clan ya nadie esperaba su regreso, fue una alegría, pero le castigaron: era fundamental apoyarse unos a otros y obedecer a los que tenían más experiencia.
Menciones: Ayudas a la Edición del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte 2014 / S. E. P. México, 2018. Ejemplares impresos 105.000 / Bibliotecas de la Comunidad de Madrid XXX Muestra del Libro Infantil y Juvenil. Seleccionado por Fundación Germán Sánchez Ruipérez / Ver en Canal Lector